Todo empezó un día en el que en uno de los comentarios del blog de Jose Carlos Capel… (uno que correspondía a una entrada en la que Jose Carlos señalaba el cocido de CHAROLÉS de San Lorenzo de El Escorial como el mejor cocido madrileño de toda la comunidad autónoma), alguien llamado Pepe (residente en Lleida) le proponía a Capel visitar esta ciudad y deleitarse con una de las mejores escudellas catalanas que se podían probar en Catalunya.
Creo recordar que el tal Pepe aseguraba sin ningún tipo de pudor que no es que fuera una de las mejores escudellas … era “LA MEJOR SIN MÁS”.
Pues bien , he aquí que Capel me llama por teléfono , y me propone acompañarle hasta Lleida para dar cuenta de este manjar cocinado por un tal Pepe , sin saber siquiera si se trataba de un restaurante o un particular, y sin tener ni la más mínima y necesaria, por otro lado, seguridad de que en tal viaje a tierras catalanas, no fuésemos saqueados o -¿por qué no?- ¡violados en un descampado! o lo que ya hubiese sido el colmo… convidados a uno de esos platos que se hacen con todo el cariño, pero que luego resultan ser un sinsentido, por no decir una bazofia.
Pero… ¿tú no conoces de nada al tal Pepe y a sus amigos?- le pregunté a Capel
¡Que va …! –respondió Jose Carlos. ¡Se ve que el tal Pepe es un admirador del blog , y que entiende de gastronomía y esas cosas , pero más allá de eso el tal Pepe es un perfecto desconocido!.
¡Ya!- ¿Y no te parece un poco expuesto viajar hasta Lleida a lo loco y ponernos en manos de esta gente a la que no conocemos de nada?-le dije.
¡Sí Juan … es una locura!. Pero a veces esto de descubrir sitios y gentes requiere por nuestra parte algo de riesgo.
¡Más razón que un Santo tiene el maestro Capel!. Esto es lo bonito del viaje en términos generales … la aventura… lo desconocido… el peligro …el riesgo . Y a veces como pago a todo ello lo inolvidable… lo único .
Quedamos pues en la estación de Atocha de Madrid a las 11.00 del lunes pasado con Joaquín Zulategui… el gran Zulategui promotor de uno de los eventos de pensamiento más importantes que se celebran en España el congreso anual “EL Ser Creativo”. Quedamos los tres en el andén del AVE (bendito Ave), y tras saludarnos efusivamente, instalarnos en los cómodos compartimentos de la clase Turista, poner todos los teléfonos a cargar, y esas cosas que solemos hacer los viajeros en los trenes, nos encaminamos a la cafetería del tren, en donde Capel nos soltó la primera bomba del viaje:
¡Por cierto no os he dicho nada pero el tal “Pepe de Lleida” no es Pepe… en realidad se llama Montse y es una señora encantadora casada con un señor que tampoco se llama Pepe sino Santi y que nos espera en su casa con un selecto grupo de amigos relacionados con la gastronomía de Lleida y con un cocinero emergente que se llama Albert de quien dicen que tiene un futuro todavía más prometedor que el presente!
¡Venga Capel …no nos fastidies!…¿Esto es cachondeo…una cámara oculta .. o algo por el estilo?- le dijimos Zulategui y yo casi al unísono.
¡Que no, que no!….que es tal como os lo cuento.
En el viaje hablamos de lo divino y de lo humano…y de lo importante que es el desarrollo científico en nuestro país , y del drama que van a suponer los recortes para una comiunidad tan sumamente importante para nuestra existencia como es la comunidad científica.Nos encontramos con Manuel Campo Vidal (gran personje de la comunicación nacional). Y ciertamente la conversación que se extendió a lo largo de todo el trayecto( apenas nos sentamos en nuestros asientos 20 minutos) ya mereció la pena o mejor dicho ya mereció el viaje por si sola.
Llegamos a la estación de Lleida en donde nos estaba esperando Santigo Llusera, quien haciendo gala de un fino sentido del humor (desconocido para nosotros hasta ese momento) nos dijo:
¡Hola… soy Santi… el marido de Pepe!
En ese momento comenzó a perfilarse en nuestros rostros una sonrisa, que ya no habíamos de abandonar en toda la tarde (en mi caso todavía la sigo manteniendo) ya que gracias a Pepe y a Santi Llusera y a Lluis Camì y a Eduard Bellera y a Antoni Gari y a Marilena Molineri y a Josep Calmet y como no a ese gran cocinero que es Albert Gasto, quien no solo demostró que cocina como los mismos dioses la escudella y lo que se le ponga por delante, sino que tiene “eso” que además distingue a los grandes cocineros catalanes … ese extraño sentido de la elegancia, a caballo entre el seny de Pla y la locura de Gaudí.


No me voy a extender en explicaros lo que es una escudella… la carn d´olla… la fantástica sopa cremada de gallets… la col congelada por el frío del invierno y por tanto delicadísima de las huertas de Lleida… la Pilota (que a diferencia del relleno madrileño cuyos componentes son el pan el ajo el perejil etc… se compone de carne picada huevo y miga de pan remojada en leche)… la butifarra negra… la butifarra blanca… el pollo de caserío entero y verdadero en la olla… las exquisitas zanahorias… el tocino… la ternera… los garbanzos…
Digo que no me quiero extender en la ciencia culinaria de la experiencia , porque para ello os remito a la entrada de El Blog de Capel que sin duda será una maravilla descriptiva.
Básteme decir, que si hubiera de escoger alguno de los componentes de la escudella en su totalidad, me quedaría con esa sopa de gallets… esas conchas de caracol hechas de pasta, ese nectar destilado de todos los ingredientes anteriormente citados, y esa experta mano de Albert Gasto que desgrasó toda la escudella hasta convertirla en un PLATAZO de facilísima digestión.
La conversación a lo largo de toda la comida fue maravillosamente guiada por Pepe – quien se lució como “maestra de ceremonias”- haciendo gala de una enorme sabiduría de la vida y un exquisito sentido de la ironía y el comedimiento.
Nos preguntó Pepe… cuál era nuestro plato favorito… cuál elegiríamos para la última cena… cual sería nuestro “decorado idílico” a la hora de vivir una experiencia culinaria… Nos “acunó “(literalmente) con una suavidad de anfitriona que solo tienen las personas que han visto y vivido mucho. Hubieron respuestas para todos los gustos… y cada una más divertida que la anterior.
Le dije a Pepe que cierto día en un restaurante , había sido yo atendido por una camarera de forma tan delicada y exquisita que no pude contenerme y le propuse matrimonio .A lo que ella me contestó(la camarera) : ¡Anda Juan… quita… quita!. Le juré (a la camarera) que no mentía, y ella replicó de nuevo: ¡Anda Juan … quita… quita!.
Entonces Pepe me dijo, entre risas, que cuando ella trabajaba de Jefa de sala en un importante restaurante, le pasó lo mismo con Santiago, quien poco despues se convertiría en su esposo.
¡Y es que nadie se puede resistir ante la sensualidad y el saber hacer de las grandes jefas de Sala!
De postre Albert nos ofreció una Crema Catalana MEMORABLE (y eso que solo tenía dos platitos de postre del delicioso manjar , ya que el estrés de la reunión había dado en el suelo con la receta ( ¡os juro que yo me la hubiera comido del suelo! ).
!Nunca en mi vida he probado una crema catalana tan exquisita!.
Acto seguido uno de los amigos de Pepe , Lluis Camì, se manifestó ante los comensales como uno de los mejores fabricantes de Gin-Tonic que yo he conocido en mi vida. Un Gin –Tonic sin chorradas… ginebra seca… tónica Scweppes y un Twist de limón con su corteza dentro.
El sol se ponía lentamente en el sky-line de Lleida… Eran las cinco en punto de la tarde en todos los relojes. La felicidad de lo casual y de lo inesperado se había instalado en nuestros cuerpos como un bálsamo impagable… el bálsamo de la amistad. Creo que todos pasamos una tarde de esas que uno, después de muchos años, todavía relata a sus amigos más allegados, o incluso a sus hijos (aun a riesgo de ser considerado un abuelo cebolleta).
Gracias a Joaquín Zulategui por ser tan buen amigo en tan pocos días que hace que nos conocemos. Gracias a Santi Llusera por poner la melodía a tan bella canción campestre catalana… Gracias a Albert por ser tan gran cuiner… Gracias a todos los ayudantes de la casa sin cuyo cariño este acto de generosidad no se hubiese podido llevar a cabo. Gracies a tota la colla d´amics. Gracias al sol de invierno que nos calentó el alma. Gracias a Jose Carlos Capel por su sabiduría , su juventud , y su maravilloso deseo de asumir riesgos.
Y gracias ,por encima de todo, a Pepe… Porque por mucho que me jures que te llamas Montserrat de la Maza.Y aparentemente por fuera seas una bellísima señora . Yo se que tu eres Pepe. Y que si algún día vuelvo a Lleida y quiero sentirme … no como en casa (que eso no es difícil), sino mejor que en casa , habré de buscar a una de las personas que más saben del acto de comer que he conocido en mi vida… Pepe “Montserrat”Sainz de la Maza


































































































Me llamo Juan Echanove. Tengo cincuenta años . Soy actor. Casi toda mi vida la he pasado viajando por todo lo largo y ancho de nuestro Pais . Tengo dos pasiones reconocidas : EL TEATRO y LA GASTRONOMIA . Y en este blog pretendo compartirlas con todos vosotros ...juntas o por separado .