! Que nadie se me asuste !.
No quiero plantear desde este humilde blog ninguna receta para salir de la crisis. Me parece una situación lo suficientemente compleja como para improvisar “brillanteces” o vislumbrar en nuestras cabecitas inventos del TBO que sin duda nos llevarían a precipicios muy difíciles de superar.
Tampoco quiero manifestar que las historias y experiencias vividas por estos grandes personajes sevillanos de los que os quiero hablar…estos dos hitos de la hostelería andaluza, tengan que ver con lo que vulgarmente se entiende como “vivir del cuento”.
Nada mas lejos de mi intención . Lo que quiero manifestar con todo mi corazón es que detrás de estas dos familias han habido momentos en los que han tenido que reinventar sus vidas como si de un cuento infantil se tratara.
Detrás de estas dos familias hace ya unos años se produjo una crisis de dimensiones tales que la “crisis” que hoy vivimos todos , la de los especuladores bancarios, la de los políticos corruptos, y sobre todo la de los ciudadanos que no nos dimos cuenta del Tsunami que se nos venía encima, se queda convertida en “pequeña crisis”.
Cuando Miguel Palomo se quedó en el paro, despedido de la Peugeot , con toda su famila a su cargo, y con 60.000 € que le dieron de indemnización por su despido, decidió, ayudado y apoyado en todo momento por su mujer Teresa Ortiz, abrir un pequeño bar y dedicarse a lo que más le gustaba hacer en sus escasísimos momentos de ocio y relax los fines de semana. !Cocinar!.
Este simpatiquísimo Miguel, nacido en Alhucemas y criado en Sevilla, escribió con su propia experiencia un maravilloso cuento infantil titulado:
! PA QUÉ VENDER PEUGEOTS PUDIENDO FREIR PESCAÍTOS !


Es un cuento en el que Teresa y Miguel nos hablan de boquerones al limón de ortiguillas de mar, de cazón en adobo , de calamares y chocos , de corvinas y meros. Nos hablan con tal pasión del fondo del mar, de su sostenibilidad y de sus tesoros, que cuando los escuchamos, inmediatamente tenemos la sensación de quedarnos dormidos con nuestros abuelos o nuestros padres… sentados al pié de la cama, contándonos ese maravilloso cuento de “La Sirenita”. E incluso nos podría llegar a parecer que en la lejanía Spencer Tracy pudiera entonar aquella maravillosa tonada que decía…!Ay mi pescadito deja de llorar!, de la imprescindible película “CAPITANES INTRÉPIDOS”.

Ese maravilloso cuento infantil vacunó a la familia Palomo contra todas las crisis habidas y por haber. Seguramente tuvieron que sufrir la incredulidad y hasta la burla de conocidos y allegados que desconfiaron de que un humilde vendedor de coches, pudiera llegar a convertirse desde la afición y la pasión en uno de los más reconocidos chefs de la cocina española, que es como decir !UNO DE LOS CHEFS MAS REPUTADOS DEL MUNDO!. Más allá de la recreación literaria a la que sabéis soy muy aficionado he de deciros que el restaurante Alhucemas es uno de esos destinos de imprescindible visita para todos aquellos aficionados a la gastronomía , para los que la perfección es un valor … más allá del hecho de comer o beber.
Solo añadir por mi parte que además de los pescaítos, que me parecieron excelsos en sabor, punto de fritura y presentación… tuve ocasión de reconciliarme con un plato que nunca me había llegado a entusiasmar y que desde mi visita al restaurante Alhucemas me tiene obsesionado: !los pinchitos morunos de cordero!. Una verdadera obra de arte culinario… sencillo y sabroso en su justa medida. Y por supuesto el descubrimiento de uno de los postres más esquisitos de la gastronomía andaluza: !Las poleás!.
Una suerte de Polenta hecha con harina de flor, ajonjolí, leche ( “poleás de ricos”… las de pobres se hacen con agua), coscorroncitos de pan frito y poco más . Un postre digno de reyes. Digno del final de este primer cuento infantil donde fuimos felices y no comimos perdices …!Ni falta que hizo!.
Y… !Qué sería de Andalucía sin pan!.
Y… !Qué sería del Pan sin el amor de un panadero!
Fidel Pernía y su esposa Mari Luz escribieron hace unos años un cuento maravilloso. El segundo cuento infantil que quiero compartir con vosotros y que lleva por título:
“TIERNO COMO EL MOLLETE… DURO COMO EL TESÓN”.
Fidel es matemático. Quiero decir, que su formación y en el ámbito en el que trabajaba dentro del sector de la Banca… de las cajas de ahorro, era una formación Matemática. Las fórmulas y las ecuaciones, las equis y las incógnitas, en aquellos tiempos no eran sino datos muy concretos con los que poder cuadrar cuentas y definir vidas a corto, medio y largo plazo.
Pero a Fidel una de las cosas que le gustaban desde siempre era poder hacer pan con sus propias manos. Y en los momentos , los pocos momentos, en los que disponía del suficiente tiempo como para meterse en harina, Fidel tomaba por asalto la cocina de Mari Luz y poniendo todo perdido fabricaba panes en el horno de casa . Panes cada vez más sabrosos, panes sin exactitud matemática, pero panes al fin y al cabo llenos de incógnitas… como la vida.
!Qué es la vida sino una incógnita general a gran escala!
A Fidel del mismo modo que a Miguel, cierto día, le pusieron en la calle. El banco le cerró las puertas para siempre, y con 600€ al mes de seguro de desempleo, una familia a la que mantener, y con un par…que todo hay que decirlo, se plantó delante de Mari Luz y le dijo:
! Mamá… tengo dos noticias… una buena y otra mala. La mala es que me han despedido del Monte !.
!Pues no me digas que la buena es que te vas a hacer panadero porque me cojo a los niños y aquí te quedas ! – le dijo Mari Luz.
!Pues lo cierto es que sí, que me voy a dedicar a hacer pan!- dijo Fidel. Pero no te preocupes que de aquí a dos años vamos a abrir una panadería, y voy a poner tanto cariño en mis panes, que más que panes van a ser como otros hijos de nuestra familia!.
Con la ayuda de los amigos y de su compadre, y de las familias, Fidel reunió 18.000 € con los que abrió la primera panadería MASA BAMBINI. Una panadería maravillosa en donde a todas horas y por encargo Fidel elaboraba todo tipo de recetas panaderas, que llegaron a hacer las delicias del público sevillano.
A día de hoy Fidel ha conseguido trasladarse al mismísimo centro de Sevilla en el local que hay debajo de su domicilio en la Calle Huelva. Ha cambiado las matemáticas por el grado de humedad y los tiempos de cocción . Ha cambiado los logaritmos neperianos por la sonrisa de sus hijos, y sobre todo ha mantenido y mantendrá en todo momento la incógnita de la vida… pero siempre de la mano de Mamá Mari Luz y de toda una ciudad que le quiere y le respeta.

El cuento de Fidel está poblado de panes de tomate albahaca y orégano, mini hamburguesas de tinta de calamar, pan de naranja, pan de pomelo, pan de arándanos, molletes, etc…, hechos con masa madre de cinco levaduras distintas.
Panes de cinco madres y un padre. Panes del corazón. Panes con alma. Panes que uno sabe cómo entran en el horno, pero que nunca sabe cómo salen. La Esencia Griega de la Matemática Universal. La gran incógnita de la vida.